lunes, 1 de agosto de 2016

TOS PERRERA o TOS DE LAS PERRERAS

El perro parece que va a vomitar y sólo bota baba. Es una tos muy fuerte (paroxística), que suele comenzar súbitamente y que aumenta cuando el animal está excitado, pues en un comienzo no suele estar decaído. Se asemeja al graznido de un pavo o a los sonidos de una foca, y generalmente va acompañada de flemas blancas.

 


Es una enfermedad altamente contagiosa -el 95% de los perros expuestos al virus enferman- y se transmite por el aire y por los estupos (flemas y salivas), por lo que ni siquiera es necesario un contacto directo entre perro y perro.

Existen algunas medidas que permitirán prevenir un agravamiento, el cual contempla desde estados febriles y decaimiento generalizado hasta el surgimiento de una peligrosa neumonía bacteriana secundaria. Peor aún si se complica con otros virus como el distemper o el adenovirus tipo 2 (el de la hepatitis canina).

Lo fundamental es respetar el calendario de vacunación, ya que las vacunas séxtuple u óctuple -que se deben poner de por vida- contienen los virus primarios de este cuadro, que son el de la parainfluenza y el adenovirus tipo 1. De esta forma, si es que un perro que ha sido vacunado llegase a presentar el cuadro, sería con síntomas mucho más suaves y autolimitante, es decir, se detendría solo al cabo de una semana.

Hay que prevenir los cambios de temperatura, porque el virus se replica en la zona de la tráquea y, especialmente, cuando está con temperaturas bajas. De ahí que una medida de manejo en los perros contagiados sea que utilicen cuellos de polar para ayudar a autolimitar la enfermedad y que dure menos tiempo.

La mortalidad es bastante baja, aunque hay que tener especial cuidado con algunas razas pequeñas (poodle toy) o braquicéfalas (de hocico corto), que podrían tener mayor predisposición a sufrir colapsos traqueales (obstrucciones de la vía que dificultan el paso de aire hacia los pulmones).

En general, para todas las razas, no se tratan los cuadros suaves; es decir, cuando se advierte que la tos va cediendo día a día. Si al segundo o tercer día la tos se agrava, el perro empieza a decaer y deja de comer, es probable que haya que tratarlo con antibióticos, antiinflamatorios y mucolíticos. Un cuadro complicado debiera pasar a los 14 días.
 
El Equipo
MundoBoxer.Net

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